Testimonios de Fe

"Tener Fe es tener la plena seguridad de recibir lo que se espera;
es estar convencidos de la realidad de cosas que no vemos.
Nuestros antepasados fueron aprobados porque tuvieron fe."
 
(Hebreos 11; 1, 2)

¿Cómo se encuentra Señora Aurora, la veo muy bien?

Hola hijo acá como me ves, acompañando a Mi Madre hasta donde pueda y mis hijas me lleven.

¿Me va a comentar lo que sucedió años atrás?

Sí, cuando era joven estaba calentando la leche en el primux, tenia en mis brazos a mi hija China de Tres años de edad, no podía dejarla sola, cuando de pronto hubo una explosión.

¿Tan fuerte fue ese percance?

¡Uffff! fuertísimo, la leche hirviendo me quema la pierna, la mano y parte del tórax. Mi hija se quema la pierna, porque la peor parte la lleve yo, con ese instinto de madre la cubrí con mi cuerpo.

¿Qué hizo usted, me imagino que comenzó a gritar y no se hizo la fuerte?

No recuerdo, pero me llevan al hospital y el doctor comienza a limpiar las heridas, la quemadura mayor era en mi pierna derecha, me pidió que reposara quedándome dormida por las medicinas.

¿Se acuerda de la fecha?

Esto sucedió los primeros días de octubre, mi pierna no se curaba, me ardía y dolía, el médico me dijo que no quedaba otra alternativa de cortarla.

¿Qué impotencia se siente, los accidentes muchas veces no se pueden evitar?

Así es hijo, lloraba tanto y le pedía a mi Carmencita que me aliviara. Ya habían pasado la voz, llegando mi hermano Lorenzo del norte un sábado y el no quiso, me dio todo su apoyo. Me llevaron a la casa.

¿Me dice que esto sucedió el sábado?

Al día siguiente regresaba mi Carmencita a su casa en La Legua, me arme de valor, me vende bien mi pierna quemada y me fui a verla con mi familia, caminando despacio y luego adelante, porque Ella corre.

¿Tan fuerte se sintió, hasta donde la acompaño?

Tenia que seguirla es mi Madre, llegó a su Iglesia a las dos de la tarde del año Mil Novecientos Cincuenticinco, la pierna no la sentía y me fastidiaba poco, así, regresamos a la casa caminando, como era antiguamente.

¿Admiro su valor de Hija y Madre, que hizo al llegar a casa?

Estaba tan cansada que me quede dormida. Al día siguiente me tocaba la consulta y al revisar el médico mi pierna, se sorprendió al verla tan sequita, no me fastidiaba.

¿Fue una sorpresa general?

Sí, todos se sorprendieron, me pregunto que había echo, le respondí que me fui a la procesión y seguir a mi Carmencita hasta La Legua. Ese milagro que me regalo mi Madre, lo llevo dentro de mi corazón.

¿Qué hermoso regalo?

Acá me tienes junto a Ella, y desde esa fecha cada vez que vengo al Callao, porque vivo la mayor parte de mi vida en Tumbes, la acompaño como hoy día a mis Noventa años, con mi dolor de pierna y cintura, ya estoy cochita.

¿No es para tanto se le ve muy bien?

No creas la edad avanza y Gracias a Ella estoy a su lado, siguiéndola hasta que me diga: Aurora te espero conmigo.

Hubo risas, bendiciones y el agradecimiento a la Virgen del Carmen de La Legua, la Carmencita como le dice la Señora Aurora, que la acompaño hasta la Farmacia Mayo, estaba con tres de sus hijas, su nieta y su bisnieto, camina poco pero esa Fe nunca se pierde.

Entrevista realizada el Domingo 08 de Octubre del 2006 en la Solemne Peregrinación de Nuestra Señora del Carmen de La Legua. Callao - Perú.

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