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Santuario de
la
Virgen del
Carmen de La
Legua
Queda
otro enigma
por
descifrar y
se refiere a
la
edificación
material de
la Ermita de
La Legua;
sin embargo,
se sabe
positivamente
que fue obra
de la fe y
devoción de
Don Domingo
Gómez de
Silva y su
esposa la
Señora
Catalina
María de
Silva.
Quienes en
un principio
la
destinaron
para un
Colegio
Convento,
donde se
daba
educación a
las hijas de
personas
notables de
Lima y
Callao.
Ya desde
1606 se
venera a la
Virgen del
Carmen de La
Legua donde
se
estableció
un Beaterio
de Doncellas
con hábito
Carmelitano,
encargadas
del culto a
la Imagen y
de
enseñanzas
de las hijas
de familias
principales.
A la época
del Virrey
Juan de
Mendoza y
Lima Marqués
de
Montesclaros,
pertenece la
fundación de
dos
instituciones
educativas.
Nos
referimos a
la Compañía
de Jesús que
ya desde los
años del
Marqués de
Cañete tenia
una casa con
capilla en
la playa
misma.
El año de
1613 está
institución
recibió
suficiente
capital que
podía dar
residencia
estable a
cuatro
religiosos y
hasta
comprar el
Fundo
de Bocanegra,
dinero que
después
sirvió para
el
financiamiento
del colegio
de San
Ignacio de
Loyola,
escuela
gratuita
para niños.
Dos años más
tarde, en
1615 llegó a
establecerse
en La Legua
Domingo de
Silva en
compañía de
su esposa
Catalina
María. Esta
señora de
niña había
sido llevada
como
huérfana a
un
recogimiento
de Vírgenes
en Milán por
el Santo
Cardenal
Carlos
Borromeo, y
por eso
quiso formar
una
institución
similar en
el Perú.
Fue esa la
razón que la
impulsó y
comenzó a
enseñar en
su casa a
algunas
hijas de
gente
importante,
dos de ellas
fueron hijas
de Francisco
de la Cueva
del Hábito
de
Alcántara,
que se
consagraron
como
religiosas y
pasaron a
servir en el
Convento de
la
Concepción y
otras en la
Encarnación
y Santa
Clara.
Cuatro años
más tarde en
la
Capilla de
Nuestra
Señora del
Carmen de La
Legua,
camino al
Callao,
educó otro
buen número
de niñas que
sus padres
llevaban
para que las
tuviera en
su compañía.
Aunque la
señora
vestía a sus
alumnos con
el hábito
Carmelita,
también este
colegio tuvo
vínculos
con la
Compañía de
Jesús,
debido a que
el gran
Santo
Jesuita
había
llevado a
esta señora
a un colegio
de ese tipo
cuando quedó
huérfana.
Fue entonces
un colegio
de mujeres
que después
de cuatro
años se
mudaba a los
Barrios
Altos. En
realidad, no
es muy
seguro que
estos dos
colegios
hayan
funcionado
antes de
1615, pero
lo
interesante
es que
fueron
planificados
en esa
época. Estas
son muestras
de
ambiciones
culturales y
como tal,
prueba un
aspecto
significativo
de estos
años.
La Capilla
del Carmen
de La Legua,
no parece
haber sido
construida
exprofesamente
para
colegio. Es
entonces la
construcción
más antigua
de la época
española que
se ha
conservado
en la
provincia
hasta
nuestros
días, y
merece por
eso una
veneración
muy
especial. A
lo largo de
su historia,
la Iglesia
del Carmen
de La Legua
ha sido un
hito de
referencia
en el camino
al puerto,
según
algunos
cronistas;
aparte de
haber sido
un colegio,
funcionaba
un hospital
o casa de
hospitalarios
de San Juan
de Dios.
De está
época es el
retablo del
Altar Mayor,
en cuya
parte
superior se
encuentra
una imagen
de San Juan
de Dios
lavando los
pies a
Jesús.
Asimismo, el
retablo está
coronado por
una granada,
símbolo de
la Orden
Hospitalaria.
Es en este
hospital
donde habría
vivido y
trabajado
por muchos
años el
Venerable
Padre
Francisco
Camacho,
sepultado
actualmente
en la
Catedral de
Lima. Al
lado de la
capilla
también
existía un
claustro
donde se
encontraba
una
comisaría,
que sufrió
una fuerte
explosión el
09 de mayo
del año
1992, y esto
afecto la
edificación
religiosa.
Vista
exterior del
Santuario
del Carmen
de La Legua,
después del
atentado
terrorista a
la Comisaría
del Sector
el 09 de
mayo de
1992, las
torres
prácticamente
quedaron
totalmente
destruidas.
En el
interior, la
Sagrada
Imagen de la
Patrona del
Callao no
sufrió daños
serios, solo
una esquirla
que se
impregnó en
su
vestuario.
(Fotos
Diario El
Comercio).
La casa
parroquial,
quedó
destruida.
La iglesia,
de adobe,
madera y
quincha, fue
seriamente
dañada;
algunos de
los aspectos
más
preocupantes
fueron la
caída
parcial de
la bóveda de
cañón y los
severos
daños
sufridos por
las torres.
Igualmente
preocupante
fueron el
desprendimiento
de los
revestimientos,
el posible
daño a la
estructura
en general,
y entre las
obras de
arte, la
rotura del
cuadro del
Altar Mayor
y daños de
esquirlas en
la imagen de
la Virgen
del Carmen.
La
restauración
-a cargo de
José Niño
Villegas, de
amplia
experiencia
en trabajos
de
restauración
de
monumentos y
Fabio
Carbajal
Bengoa, por
entonces
estudiante
de
arquitectura
y luego
residente de
la obra- se
llevo a cabo
en casi dos
años
contando con
distintas
fuentes de
financiamiento,
principalmente
Foncodes y
fondos
provistos
por el
Obispado
gracias a
las
gestiones de
Monseñor
Ricardo
Durand
Flórez
Obispo del
Callao. Los
trabajos
estuvieron
supervisados
por el
Arquitecto
Víctor
Pimentel
Gurmendi.
La obra ha
tenido en
cuenta tres
aspectos
importantes;
recuperación
de las
partes
afectadas,
intervención
en el
conjunto
para
adaptarlo a
las nuevas
necesidades
y obras
nuevas. En
lo relativo
a
recuperación
de las
partes
dañadas, se
reconstruyó
la bóveda,
las torres
de los
campanarios
y las zonas
afectadas.
En la bóveda
se
reemplazaron
algunas de
las perchas
y se reforzó
la base de
la bóveda,
colocando en
todo su
perímetro un
anillo de
concreto
que, apoyado
en los
amplios
muros de
adobe,
permiten
confinar la
estructura.
Igualmente
las torres
de los
campanarios
fueron
reconstruidas
siguiendo
los sistemas
constructivos
originales:
estructura
de madera,
paneles de
caña y
revestimientos
de yeso. Al
interior de
las torres
se
realizaron
algunas
mejoras en
la escalera,
así como
refuerzos a
manera de
ochavos en
el interior
del
campanario.
Se han hecho
diferentes
mejoras al
conjunto
religioso.
Se demolió
totalmente
la casa
cural y se
edificó una
nueva, con
un lenguaje
arquitectónico
que, siendo
contemporáneo,
no desentona
con el
monumento.
Asimismo, se
abrió una
puerta
lateral
hacia el
nuevo Atrio
de la
Iglesia.
Habiendo
existido una
puerta
lateral
hacia el
exterior,
está sé
amplio
creando un
pase al
Atrio.
Este Atrio
lateral, ha
sido
propuesto
teniendo en
cuenta que
el Atrio
frontal es
muy reducido
y da frente
hacia la
avenida
Oscar R.
Benavides,
la que se
ensancho
para
construir el
paso a
desnivel en
el cruce con
la avenida
Faucett, a
pocos metros
de la
Iglesia.
Una serie de
intervenciones
en las
habitaciones
contiguas a
la iglesia
han
permitido
crear
pequeños
espacios que
se integran
con el
conjunto; es
el caso del
ambiente
generado
bajo el
Camarín de
la Virgen.
También, el
patio
adjunto y el
corredor
lateral que
sirven de
transición
espacial
entre el
volumen de
la Iglesia y
el nuevo
Atrio
lateral.
La
recuperación
de la
Iglesia, hoy
"Santuario
de Nuestra
Señora del
Carmen de La
Legua",
es una
obra que no
solo
favorece a
los vecinos
del Callao,
sino también
a toda la
comunidad
preocupada
por la
preservación
y
conservación
de nuestro
patrimonio
histórico y
cultural.
Es La Legua
el Relicario
de tu imagen
sacrosanta;
el Callao
ante tu
planta
deposita su
oblación;
dulce Reina
marinera,
Faro y Guía
de este
Puerto,
que en
unánime
concierto
hoy te da su
corazón.
El Corazón
de los
Chalacos, el
"Santuario
de Nuestra
Señora del
Carmen de La
Legua"
se encuentra
ubicado
entre las
Avenidas
Elmer
Faucett y
Oscar R.
Benavides, y
es regentado
por Monseñor
Florencio
Salazar
Jácome.
Teléfono
452-3514
Callao.
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