Nuestra Coronada Canónica y Pontificia la

"Santísima Virgen del Carmen de La Legua"

Excelsa Patrona de la Provincia Constitucional del Callao

Madre de Nuestro Pueblo

Callao - Perú
Bendita Presencia Desde 1606

¡Gracias, Bendita Madre de Dios!

   

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El Dogma de la Asunción

Año Santo

Los Preliminares de la Coronación de la “Santísima Virgen del Carmen de La Legua” tuvieron un cuadro maravilloso. El Año Santo de 1950. La idea salió brillante y el resultado lleno de esplendores. La grandiosidad del Año Santo ha sido tal que ha sobrepasado en mucho las esperanzas de los más optimistas, por las inmensas multitudes que acudieron a Roma a ver al Papa y ganar el Jubileo y por las repercusiones que tuvo en el mundo. El siglo actual esta lleno de aspiraciones y de esperanzas.

Bien es sabido que a menudo se refieran únicamente a bienes materiales y a veces, incluso, a cosas quiméricas e imposibles. Pero toda espera, mas tarde o más temprano, siente la necesidad de dirigirse a un bien verdadero. El hombre de nuestro tiempo busca los valores esenciales más de lo que parece, porque busca la estabilidad y busca la gracia de Dios. Por esta razón y no por otra, el mundo se ha movilizado ante la llamada del Jubileo.

En frase del Sumo Pontífice, se ha removido el mundo. “La Urbe y el mundo se encuentran bajo el signo del gran jubileo. Este Jubileo significa fuerza y gracia para los individuos, para la Iglesia y para la humanidad”. Año de íntimo recogimiento a la luz de la verdad eterna. Año para muchos de recobrada paz entre el cielo y la tierra, entre Dios y el hombre. Año de profundización religiosa para todos aquellos a quienes las exigencias y las atracciones del mundo han turbado o nublado la mirada hacia el “Unum necessarium”.

Esa trascendencia, se ha dejado sentir en numerosas manifestaciones religiosas en todos los pueblos de la tierra. Y entre todos los actos del Año Santo el que más repercusión hizo en el mundo entero, fue la Declaración del Dogma de la Asunción de María Santísima a los Cielos.

Allá en Roma, ante una multitud de mas de Quinientos mil creyentes y cerca de Seiscientos Obispos, su Santidad el Papa Pío XII, proclamó con su autoridad infalible de Pastor Universal de la Cristiandad, el Dogma de la Asunción: “Pronunciamos, declaramos y definimos ser Dogma por Dios revelado que, la Inmaculada Madre de Dios siempre Virgen María, terminado el curso de la vida terrena, subió a la Gloria Celestial en Alma y Cuerpo”.

Una aclamación propia de los grandes triunfos, brotó de la Plaza de San Pedro, de las calles próximas y de todos los rincones del mundo en donde había sido posible instalar un aparato de radio. Pero, si en todas las partes de la tierra se oyó este clamor de jubilo de una manera extraordinaria lo fue en Lima. Su Eminencia Reverendísima Juan Gualberto Guevara, Primado del Perú, queriendo hacer sentir el jubilo de la cristiandad en todos los corazones peruanos, tuvo la idea brillante de hacer una demostración de fe y de fervor Mariano, al ordenar la concentración, en la Plaza de Armas de Lima, de todas las Imágenes más Veneradas de la Santísima Virgen.

Al describir la apoteosis de esta manifestación, la Plaza de Armas fue una antorcha de luz y de amor que ardía en cada corazón peruano.

Cada Imagen rodeada de sus devotos, en alto sobre sus andas, todas repujadas de oro y plata, de flores y de luces, parecía bendecir a todos y sonreír a las aclamaciones y vítores de todos sus hijos que celebraban tan jubilosamente su fiesta. Fue un espectáculo nunca visto, que conmovió a todos los que tuvieron la dicha de presenciarlo.

Entre las imágenes más veneradas estaba “Nuestra Señora del Carmen de La Legua”, la Virgen del Callao, que rodeada de sus innumerables devotos, atrajo la atención de todos por sus encantos y por el entusiasmo nunca desmentido del pueblo del Callao que rodeaba y aclamaba a su Reina con delirio desbordante.

Fue el preludio de la Coronación que en forma solemne había de realizarse al año siguiente en el Callao.

Este entusiasmo que despertó la Imagen de la Santísima Virgen del Carmen de La Legua merece quedar impreso para el recuerdo de sus devotos y para esto transcribiremos los párrafos de un articulo de la Revista Santa Teresita portavoz en el Perú de la devoción Carmelitana.

Callao y Lima por la Virgen del Carmen de La Legua

"Con Ocasión de las Solemnidades de la Proclamación del Dogma de la Asunción”

“Aun esta vivo y palpitante en la memoria de todos los habitantes de Lima, el derroche de fervor y entusiasmo con que se celebró en nuestra Capital la Proclamación del Dogma de la Asunción.

Lima entera vibró con toda la tensión de su alma profundamente católica en aquellos días memorables.

La magna concentración, más de 30,000 personas en la Plaza de Armas, la noche del 31 de octubre, que comulgaron con todo Amor Mariano de sus pechos henchidos de entusiasmo. La devotísima procesión de las imágenes históricas de Lima y alrededores de la Virgen María.

Pero si hubiéramos de destacar algunas de estas explosiones de fervor Mariano, no dudamos en calificar como lo más emotivo el entusiasmo despertado en todos los asistentes hacia la “Santísima Virgen del Carmen de La Legua”, Patrona de la Provincia Constitucional del Callao.

Apoteósica la peregrinación con la Imagen desde su Santuario del Callao a Lima y apoteósico el recibimiento tributado en la Plaza Dos de Mayo.

Tanta fue la multitud que se agrupo en torno de la Virgen del Carmen de La Legua que en juicio de muchos, supero a la inmensa multitud que reúne en torno de sí la Imagen del Señor de los Milagros de las Nazarenas, con ocasión de sus triunfales procesiones.

Entre lágrimas, oraciones, vivas y flamear de pañuelos, la histórica Imagen se dirigió hacia la Iglesia de la Merced donde hizo noche. Al llegar al templo, el Padre Hermenegildo de la Virgen del Carmen hizo uso de la palabra para agradecer en nombre de la Orden Carmelitana esta demostración de adhesión entusiasta hacia la Virgen del Carmen de La Legua y anunció a todos los fieles allí congregados la próxima iniciación del “VII Centenario de la Entrega del Escapulario”, invitándolos a unirse a las Solemnidades que con este motivo habrían de celebrarse.

El público vitoreo a María en sus distintas Advocaciones: Virgen Corazón de María, Virgen de la Asunción, Virgen del Perpetuo Socorro, Virgen de la Medalla Milagrosa, Virgen de la Inmaculada Concepción, Nuestra Señora de Lourdes, Nuestra Señora de Fátima, Virgen María Auxiliadora, Nuestra Señora de Cocharcas, Nuestra Señora de la O, Virgen de Asunta, Virgen de las Mercedes, Virgen de la Valvanera, Nuestra Señora de la Nube (1),... al paso de cada una de las Imágenes era saludada con todo cariño, entre aplausos de emoción.

Pero lo que puso en tensión el espíritu de la piadosa multitud, fue la presencia de la Santísima Virgen del Carmen de La Legua; horas como aquellas se viven muy pocas veces en la vida.

Aquella explosión de aplausos, aquel clamor de gargantas que enronquecían gritando, parecía que hacia tambalear de emoción la Imagen de la Virgencita; y los corazones no pudiendo convertir en palabras sus sentimientos, se veían obligadas a hablar con el lenguaje emocionado de las lágrimas.

Jornada de profundo sabor Carmelitano, solemne pregón y grandioso preludio del Año Jubilar Carmelitano...”.

Tal manifestación de fervor y amor por la Santísima Virgen del Carmen de La Legua, no podía terminar sin que fuera en el Perú entero, la que llenase las actuaciones religiosas con motivo de la extensión del Jubileo del Año Santo al mundo entero y el glorioso VII Centenario de la entrega del Escapulario a San Simón Stock.

El Eminentísimo Cardenal Juan Gualberto Guevara, viendo este clamor popular hizo entrega a la Virgen del Carmen de La Legua el Título de Reinas de Reinas, y en medio de tanto fervor, broto de un corazón Amante de María, una idea que había de cristalizarse en la Apoteosis de la Coronación Canónica y Pontificia.

El Señor Emilio de Armero Guzmán, Subdirector de Culto, deseando perennizar en algo que fuera imborrable, la histórica visita de la Virgen a la Capital de la República, con el aplauso de toda la Hermandad de Cargadores de Nuestra Señora del Carmen de La Legua, en Sesión Solemne del día Viernes 10 de Noviembre de 1950, propuso la idea de Coronar Canónicamente a la Imagen.

Inmediatamente se constituyó una Comisión para dar los primeros pasos a la realización de tan feliz idea. Estuvo integrada por los Sres. Emilio de Armero Guzmán, Teodoro Ruiz Flores y Oscar Hidalgo Saletti.

Esta Comisión Provisional y el Comité Oficial que más tarde se formó, habrían de preparar, la gran Solemnidad de la Coronación que habría de redundar en provecho de los numerosos devotos de la Santísima Virgen del Carmen de La Legua.  Una devoción tan recomendada por los Sumos Pontífices y en especial, por el actual felizmente reinante; Su Santidad el Papa Pío XII, quien con motivo de las fiestas Centenarias del Escapulario, dirigió la palabra al mundo entero y en especial, a los Superiores de la Orden Carmelitana en Carta que transcribimos.

Amados Hijos

Salud y Apostólica Bendición

“Nadie ignora ciertamente de cuanta eficacia sea para evitar la fe católica y reformar las costumbres, el amor a la Santísima Virgen Madre de Dios, ejercitado principalmente mediante aquellas manifestaciones de devoción, que contribuyen en modo particular a iluminar las mentes con celestial doctrina y a excitar las voluntades a la práctica de la vida cristiana.

Entre éstas debe colocarse, ante todo, la devoción del Escapulario Carmelitano, que, por su misma sencillez al alcance de todos y por los abundantes frutos de santificación que aporta, se halla extensamente divulgada entre los fieles cristianos. Por esta razón, hemos recibido con gran alegría la noticia de que, con motivo del Séptimo Centenario de la Institución del Escapulario de la Virgen Madre de Dios del Monte Carmelo, los Hermanos Carmelitas, así Calzados como Descalzos, han dispuesto de común acuerdo celebrar con gran fervor solemnes cultos religiosos en honor de la misma Bendita Virgen María.

No sólo por nuestro constante amor a la Madre de Dios, sino por haber pertenecido desde nuestra infancia a la Cofradía del mismo Escapulario, aprobamos con sumo placer esas piadosas iniciativas, deseando para ellas abundantísimos favores de Dios. Y, en verdad, no se trata de un asunto de poca importancia, sino de la consecución de la vida eterna en virtud de la promesa hecha, según la tradición, por la Santísima Virgen; se trata, en otras palabras, del más importante entre todos los negocios y del modo de llevarle a cabo con seguridad.

Es, ciertamente, el Santo Escapulario una como Librea Mariana, prenda y señal de protección de la Madre de Dios.

Más no piensan los que visten esta librea que podrán conseguir la salvación eterna abandonándose a la pereza y a la desidia espiritual, ya que el Apóstol nos advierte: “Obrad Vuestra Salvación con Temor y Temblor”.

Todos los Carmelitas, por tanto, así los que militan en los claustros de la Primera y Segunda Orden, como los afiliados a Tercera Orden Regular o Secular y los asociados de las Cofradías que forman por un especial vínculo de amor una misma familia de la Santísima Madre, reconozcan en este memorial de la Virgen un espejo de humildad y castidad; vean en la forma sencilla de su hechura un compendio de modestia y candor; vean, sobre todo, en esa librea que visten día y noche, significada con simbolismo elocuente, la oración con la cual invocan el auxilio divino; reconozcan, por fin, en ella su consagración al Corazón Sacratísimo de la Virgen Inmaculada, por nos recientemente recomendada”.

Pío Papa XII

Por esta carta de Su Santidad, podemos deducir, la gran devoción del mundo entero a la Virgen del Carmen y su importancia para la salvación de nuestras almas.

Y si en todas partes se ama a la Virgen del Carmen, en el Callao de una manera especialísima, la que se exteriorizó en forma solemne, con motivo de la, “Efemérides Carmelitana, Coronando a la Santísima Virgen del Carmen de La Legua”.

Con este ambiente propicio comenzó la organización y un año más tarde, después de un arduo trabajo por parte de las Autoridades Eclesiásticas, Políticas y Edilicias, la Hermandad de Cargadores de Nuestra Señora del Carmen de La Legua, sus Miembros Honorarios, Instituciones Religiosas, el Comité Provisional de la Coronación, el Comité en el Callao Pro Sétimo Centenario, Sindicatos, Centros Obreros y Devotos de la Santísima Virgen, se hizo realidad lo que nosotros llamamos la:

Solemne Coronación Canónica y Pontificia de la
"Santísima Virgen del Carmen de La Legua"
Excelsa Patrona de la Provincia Constitucional del Callao

Nuestra Señora de la Nube

(1) Nuestra Señora de la Nube. Imagen que se encuentra en la parte posterior del Anda del Señor de los Milagros.
Con ocasión de estas Solemnidades del Año Santo, en procesión extraordinaria por primera y única vez
salieron ambas imágenes pero en forma inversa.
La concentración Mariana así lo disponía.

Lima y el Mural de Pachacamilla.

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